El primero que llegue
Se lo queda quien lo pida antes. Para cuando solo quieres que deje de ocupar sitio.
MeSobra es la app para regalar lo que ya no usas a tus vecinos y encontrar lo que necesitas. Gratis, cerca de casa y sin vueltas.
Haz una foto, ponle un título y elige cómo quieres darlo. En un minuto está en el mapa.
Quien lo quiera lo pide desde la app y a ti te llega un aviso al momento.
Acordáis día y hora en el chat de la app y se lo das en mano. Sin dinero de por medio.
Se ve una zona aproximada. La dirección solo la ve quien se lo lleva, cuando ya habéis quedado.
Un chat para acordar día y hora. Sin dar tu teléfono a nadie.
Cada foto pasa una revisión automática antes de publicarse. Y cualquier cosa rara se puede denunciar.
Cada cosa que regalas suma puntos y te sube de nivel. Se nota quién cuida del barrio.
Se lo queda quien lo pida antes. Para cuando solo quieres que deje de ocupar sitio.
Los vecinos se apuntan y te cuentan por qué lo quieren. Tú lees sus mensajes y eliges.
Dejas que vote el barrio. La forma más justa, y la más divertida, de dar algo especial.
Para esas cosas que te da pena regalar al primero que pase.
Quien regala no vota: deja que decida el barrio. Los votos se ven al cierre. Y cada votación tiene su propio enlace: compártelo en tus redes o por mensaje y pide a tus amigos que te voten. Pueden votar desde el móvil, sin descargar nada.
Ver votaciones abiertas¿Tienes varias cosas pequeñas y no sabes a quién dárselas? Juntas, en una caja, son un regalo.
Lo que le sobra a tu empresa puede acabar en manos de tus vecinos en vez de en el contenedor. Tú lo publicas, ellos lo recogen y tú recibes un certificado de lo que has donado.
MeSobra para empresasSí. Regalar y recibir es gratis, siempre. Sin compras ni comisiones.
No. En MeSobra todo se regala. Si alguien te pide dinero, puedes denunciarlo desde la app.
Medicamentos, armas, animales, alimentos caducados o ya abiertos, y cualquier cosa ilegal o peligrosa.
Empezamos en Barcelona. Apúntate con tu ciudad y te avisamos cuando lleguemos.
No. En el mapa se ve una zona aproximada; la dirección solo la ve quien se lo lleva, cuando ya habéis quedado.
Algo que ya no usas puede ser justo lo que tu vecino necesita.